Este perro es originario del norte de la isla Honshu, en Japón, en la región llamada Akita de la que obtiene su nombre. Se sabe que esta raza ya estaba establecida en el siglo XVII, sin embargo, las indicaciones son que su origen es mucho más antiguo, al menos tres milenios. Se estima que el Akita proviene del Chow Chow y el Kari Japonés, con mucha influencia del Tosa (perro de pelea japonés).
En varias ocasiones su existencia ha estado muy cerca de desaparecer. A finales del siglo XIX en Japón hubo una epidemia de rabia bien seria, todos los perros callejeros, y muchos no callejeros, fueron muertos al garrote. Después vino la escasez de la Segunda Guerra Mundial donde su carne y piel fueron codiciadas por el hambre y el frío. |
Originalmente se empleó en la cacería, tanto de osos y jabalíes como cobrador de patos y otras aves, en lo que demostró ser de gran utilidad y valentía. Una cualidad muy apreciada en esta raza es que caza en silencio. Más tarde pasó a ser un favorito como perro de pelea, donde por tres siglos destacó su resistencia. A causas de tales peleas la raza estuvo muy cerca de ser exterminada ya que se le cruzaba con el Tosa para que fuera más agresivo. En realidad se llegó a crear otra raza llamada le Nuevo Akita (Shin Akita).
Este perro es un orgullo nacional para Japón, pero no es un perro mimado. En la actualidad, además de ser una apreciada mascota rinde su labor como lazarillo, guardián y perro policía. Se está empleando como perro de trineo, donde una vez más demuestra ser muy competitivo. Prometiendo mucho más en su futuro al lado del hombre ya que tiene excelente los sentidos de la vista, el olfato y el oído. Este perro también es excelente nadando. |