Todo lo que se sabe del origen del Bóxer es que proviene de Alemania. Se estima que proviene del Bullenbeiser, de Bélgica; sin embargo algunos expertos afirman que no se sabe con exactitud donde, como o cuando las características actuales de esta raza se definieron. Se estima que en su linaje se encuentran el Bulldog y el Gran Danés.
Lo que sí es confirmado es que fue usado para cazar jabalíes y otros animales grandes, tal vez refiriéndose a su antepasado el Bullenbeiser, y razón por la cual se le cortaban las orejas. En el siglo XIX fue empleado para arrear ganado bovino, tal vez también la referencia sea al Bullenbeiser. Alrededor de 1830 se le agregó sangre del Bulldog (de aquellos tiempos) y de esta forma produciéndose el Bóxer del presente. Originalmente su principal obligación fue la de acosar a los toros. |
Curioso es que muchos de aquellos perros del siglo XIX, tanto el Bullenbeiser como el Bulldog, eran blancos. En Alemania se permitió registrar al Bóxer blanco en las federaciones de esta raza hasta 1925. Realmente el color es natural en la raza pero por razones de seguridad, en su utilidad como perro policía, se decidió eliminar este color. Al retirarlo de las competencias de conformación se estimó que eventualmente desapareciera, pero no fue así.
Es muy probable que nazca un cachorrito blanco en una camada. Es muy probable que nazcan más de uno en una camada. Hasta no hace mucho los criadores insistían en que el comprador llevara al cachorrito, cuando este tuviera la edad apropiada, a ser operado cosa que no pudieran criar. Eventualmente el Bóxer blanco adquirió popularidad y aunque aun no se permite competir en conformación en las federaciones más conocidas, es un perro común. Algunas federaciones, como la AKC, sí le permiten ser registrados y participar en competencias de agilidad. Se estima que en los Estados Unidos un 25% de los perros de esta raza que existen son blancos.
Poniendo las preferencias a un lado, el Bóxer blanco sí tiene un problema de salud que tiene que ser confrontado. Estos perros demuestran problemas de sordera que se atribuye de ser una enfermedad congénita (hereditaria) y relacionada con el color. Afortunadamente ya este problema ha sido aceptado y los criadores responsables están haciendo todo lo posible por disminuir, y eventualmente eliminar del todo, esta cualidad tan indeseada. El color blanco no es albinismo, no demostrando estos perros los síntomas relacionados a esa característica. |