Existen muchos rumores que son injustos con esta raza de perros. Muchos de estos rumores exageran o no representan justamente su agresividad. Claro, que si a un Doberman se le entrena para que sea una fiera, lo va a ser. Esos son los instintos que se desarrollaron en su estirpe. De por sí el Doberman no le tiene miedo ni a vivos ni a muertos y si se le enseña a morder, pronto va a estar mordiendo hasta los alambres de las cercas. Pero eso, no es culpa del perro.
El Doberman es perro de un solo dueño. Su fidelidad es hacia su amo, la familia de su amo y nadie más. Claro, es un perro sumamente obediente y aquellos entrenado por la policía u otro cuerpo de servicio público hasta cierto punto aceptan el cambio de manejador, al igual que aquellos entrenados para competencias. Pero en el corazón del Doberman criado en la casa sólo hay un lugar, el de su familia. Razón por la cual se debe de traer de cachorrito a la casa y siempre recordar que es un compromiso de nuestra parte por vida, porque tanto el perro como nosotros vamos a sufrir mucho si la separación ocurre antes.
Es muy cierto que presenta dos cualidades no del todo deseadas de las cuales hemos leído y notado en nuestras mascotas. Una de ellas es que cuando el Doberman ataca, o se “dispara”, es preferible quitarse del medio y esperar a que se enfríe por sí solo. Claro, si ataca a una persona actúe rápido porque no da mucho tiempo, pero si es a otro animal, no se le ocurra interferir porque la cosa usualmente se pone fea y sólo se toma una mordida equivocada para enviarlo a usted al hospital. A nosotros nunca nos han atacado nuestras mascotas y no sabemos de que hayan atacado a ningún amo, pero si los hemos visto enfadados (con los gatos y uno que otro vecino y pariente indeseable) y pueden ser temibles. El otro dato es que usualmente se apega demasiado a un miembro de la familia, por lo general al hombre de la casa u otra persona adulta, y es tan fiel que sólo quiere estar al lado, o encima, de su dueño. Pero esto se soluciona con un adiestramiento firme.
En la casa donde hay niños es preferible una hembra. Por lo general son más tolerantes y el sentido de guardián más controlado que en los machos. Como ya mencionamos, traerlo de cachorrito a la casa y ponerle una de las sabanitas o ropitas viejas del niño donde el perrito duerme. Dicen los viejos que de esta forma se encariñan más con el niño de la casa, y si es una perra, llega a querer a los niños como si fueran sus propios cachorros. Es asombroso el cariño y la paciencia que hemos visto a estas perras tener con los niños de la casa. Claro, los abusos infantiles de parte de los niños bajo ningún concepto pueden ser permitidos. Otro consejo de los viejos que también hemos puesto en práctica con admirable resultados es criar al Doberman en la familia, no aislado en perreras. Cuando la familia está cenando, enseñarle que se acueste cerca de donde están todos, no darle comida de la mesa pero sí permitirle estar presente. Al igual que cuando la familia está compartiendo de otras maneras, digamos viendo la televisión. Hay que ser firme pero recuerde que él o ella es un miembro más de la familia.
El Doberman es tan fiel y obediente que se da a querer. Ver aquel cachorrito convertirse en todo un perro o perra es una experiencia que hay que vivirla. Lo único que nos falta decirle es que no se asuste cuando un buen día el perrito, que ya es de buen tamaño pero como los hijos para usted siempre será pequeñito, ladre por primera vez dentro de la casa. Algo, tal vez fuera de la casa, le indica comportarse de esta manera pero usted tranquilo, que hay tiene perro para todo. Está acostado y de pronto se para todo erizado, con las orejas empinadas a todo dar, sin razón explicable lanza uno o dos ladridos, que si es hembra parece que va a tumbar el techo y si es macho lo va a mandar volando. Entonces se acuesta otra vez y se hace el medio dormido. Sea lo que sea que causó esta reacción en el perro, no vuelve a molestar.
Esta raza es bien saludable pero si se anima y se decide por ella, tan pronto obtenga el cachorrito debe de llevarlo a su veterinario para que le de el visto bueno antes de llegarse a encariñar con el perrito, que no va a tomar mucho tiempo en suceder. Otros datos favorables del Doberman es que el pelo es corto y sí lo puede cepillar a menudo pero no es del todo necesario. Tiene que estar extenuado para que saque la lengua, lo cual se toma considerable ejercicio. De lo contrario no se tiene que preocupar por la saliva. Se le debe de llevar a caminar y si es posible dejarlo correr un poco, pero lo de la carrera es una actividad de placer más que un requerimiento.
Claro, si en vez de una mascota desea tener un campeón de exhibición entonces el cuidado es más trabajoso y el ejercicio mucho más intenso. De todas formas, los expertos estiman que no se le debe de poner en un programa de ejercicios muy riguroso hasta que no tenga los 18 meses. Tal vez natación, pero todas las otras actividades extenuantes se deben de posponer hasta que la conformación ya se haya desarrollado.
Recuerde que estos perros son sumamente obedientes; aunque se estén muriendo de hambre ni miran el palto de comida hasta que no reciben la orden de comer, si es que se les adiestra de esa forma. Por favor, recuerde que los instintos de este perro son más que suficiente para cuidar y proteger a la familia. Tenga mucho cuidado y no le enseñe cosas indebidas, porque lo que usted desee que haga, lo va hacer. Y si lo maltrata, recuerde, que para este animalito sólo existe usted en este mundo, que concepto puede existir en su mente si no es una total decepción de la vida. |
El Doberman llega al mundo con los ojos y oídos cerrados. Es muy posible que la mamá, sobre todo si es primeriza, se ponga algo celosa de sus pequeñuelos. Pero según están naciendo, como nos dijo nuestro veterinario hace ya muchos años pero jamás se nos olvidará, “Aunque te muerda, esa es tu perra y tienes que ayudarla”, es muy bueno que el amo ya comience a participar en la crianza de los nuevos miembros de la familia. Cuando nacen, la mamá mientras los limpia con la lengua les da masajes que le ayudan a respirar y hacer sus necesidades. Si todo va bien con el recién nacido, mientras la perra lo está limpiando es buen momento para comenzar a ayudar a los nacidos anteriormente. Todo con mucha calma, que la perra se sienta segura y no ponerla nerviosa que ya ella tiene bastante. A mediados del embarazo, pregúntele a su veterinario como actuar durante el parto.
A los perritos se les debe llevar al veterinario al tercer día de nacidos. Si es deseado, es en esta visita donde se le quitan las pezuñas y se corta el rabo. Después de diez días de nacidos abren los ojos por primera vez. Entonces hay que tener más cuidado con los bebitos porque comienzan a explorar el mundo que los rodea, de vez en cuando metiéndose donde no deberían. Prácticamente dependen de la madre en su totalidad por las tres primeras semanas. Ya en este tiempo pronto hay que comenzar a darles comida sólida. El proceso continúa y a las ocho semanas llega la parte más difícil: es hora de despedirnos de los pequeñitos. El nuevo dueño se encargará de cortarles las orejas y hacernos orgullosos de todo el cariño que con ellos se llevan. |
Hembras: Lady (leidi, Dama), Jezabel (yezabel), Madame (madam), Nicole, Secret (sicret, Secreto), Shadow (Sombra).
Machos: Bronco, Dictador, Jack (yack), Jake (yeik), Jazzman (yazz man), Wind (uind, Viento). |